«Nuestra patria forma parte de la comunidad europea, la OTAN y de Occidente», dijo en vísperas de las elecciones parlamentarias de Hungría el entonces candidato y ahora próximo primer ministro del país, Péter Magyar, quien ha cambiado el panorama político húngaro por primera vez en cuatro legislaturas.
En esta nota del i9M, repasamos el resultado electoral y sus implicaciones.
El gran vuelco electoral
«Hungría ha elegido a Europa. Europa siempre ha elegido a Hungría.» Este ha sido el mensaje de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, después de que el primer ministro húngaro Viktor Orbán reconociera la derrota de su partido «Fidesz» (integrado en Patriotas por Europa) en las elecciones parlamentarias de este domingo.
Según los resultados preliminares, el eurodiputado Péter Magyar, líder del recién creado partido «Tisza» (integrado en el Partido Popular Europeo), se convertiría en el nuevo primer ministro de Hungría con mayoría absoluta.
Un tercer partido, «Movimiento Nuestra Patria» (integrado en la Europa de las Naciones Soberanas), superaría la barrera electoral.
Con una participación de 77,8%, se trata de las elecciones que más han movilizado a los votantes húngaros desde la caída del comunismo.
Una transición incierta
Tras 16 años de Orbán en el poder, Hungría ha perdido tintes democráticos. Más recientemente, su gobierno ha bloqueado un gran paquete de ayuda europea a Ucrania y la imposición de sanciones adicionales a Rusia, con quien coordinaba su postura frente a las instituciones de la Unión.
La derrota de Orbán viene de la mano de su antiguo y muy próximo simpatizante, Magyar, que supo reunir finalmente un proyecto de alternativa proeuropea que ha ganado rápidamente la confianza de sus votantes, que no necesariamente comparten ideología.
Una de las promesas del vencedor es la adhesión de Hungría a la Fiscalía Europea con el objetivo de investigar el uso de fondos públicos, algo que enfrentaría el vencido, pues esta ofensiva contra la corrupción podría alcanzar a los llamados «oligarcas de Fidesz».
Magyar dio el salto a la política con las Elecciones Europeas de 2024.
Las dos Hungrías que se odian
El enfrentamiento político entre Magyar y Orbán se ha basado en avivar el odio del electorado hacia el adversario.
Antes las elecciones, la mayoría de los votantes de cada bando consideraba que, independientemente del resultado, el contrario habría acometido falsificaciones tanto dentro del país como en los colegios electorales de la diáspora húngara en los países vecinos.
Según una encuesta preelectoral de Political Capital, el 72% de los votantes de «Tisza» culpan a su propio país de la escalada de tensiones entre Hungría y Ucrania, mientras que el 82% de los votantes de «Fidesz» culpan de ello a Ucrania. Además, el 92% de «Tisza» considera falsa la afirmación de que Ucrania, con la ayuda de la UE y la OTAN, pretende arrastrar a Hungría a la guerra, mientras que el 78% los votantes de «Fidesz» la considera correcta.
Orbán presumía de sus relaciones con Trump y Putin.
Las particularidades del sistema electoral húngaro no permiten conocer el resultado hasta una semana después de los comicios:
- Menos de la mitad de los diputados, 93 de 199, son elegidos de forma proporcional a partir de listas. Durante el reparto de estos escaños, mediante una fórmula compleja, el partido dominante a nivel regional amplía su ventaja nacional.
- La mayoría de los diputados, 106 de 199, son elegidos de forma mayoritaria uninominal en las circunscripciones. Solo 18 de estas corresponden a la capital, tradicionalmente opositora al gobierno, que basa su apoyo en las zonas rurales.
- Los votantes pueden ejercer su derecho a voto fuera de la circunscripción, en otra parte del país o en el extranjero, pero su papeleta ha de volver por correo a esa circunscripción para el escrutinio, lo que retrasa la proclamación definitiva, pues la victoria a menudo puede ser por una diferencia mínima.
- En estas elecciones, los votantes que se registraron desde el extranjero han sido un tercio más que en la anterior cita electoral.


